Luis Angel Cofiño

Opinión - Cine

Sección Cinco





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Índices




  1. 23/03/2009: Watchmen (L)
  2. 02/02/2009: Valkiria (L)
  3. 30/01/2009: Resistencia (L)
  4. 21/01/2009: Cuestión de honor (ML)
  5. 10/01/2009: Una familia con clase (M)

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23/03/2009: Watchmen (L)

****

(Elegida por mi)

Watchmen es probablemente el mejor comic que jamás me he echado a la cara. Sin despreciar a 300, Arkhan Asilum, o a "Dios ama, el hombre mata" de los X-men, eso sí.

Y, obviamente, ésta es una película que uno no puede perderse bajo ningún concepto. Otra cosa es que esté bien resuelta, especialmente en lo que al Dr. Manhatann se refiere, pero está claro que se trata de un film que hay que ver con la mente abierta y teniendo presentes las limitaciones impuestas por el metraje y el formato, que no son pocas.

La historia, un ejemplo típico de ucronía, nos sitúa en los años 80, en plena guerra fría entre los USA y la URSS, en un momento en que la amenaza de guerra nuclear es tan patente que se considera casi una certeza. En ese momento, un viejo superhéroe ya retirado, el "Comediante", es asesinado en su domicilio. Algunos de sus compañeros (casi todos retirados también) se ven envueltos en una trama de corrupción en la que surgen no pocos conflictos éticos y dudas acerca del bien, el mal, y de cuánto es lícito sacrificar a cambio de un bien mayor. Como historia de superhéroes es completamente atípica, pues se centra principalmente en los conflictos internos y las dudas de los personajes, que se convierten ante nuestros ojos en humanos, con todas sus debilidades y escalas de grises. Y si un superhéroe no tiene fáciles respuestas con las que justificar lo que hace, entonces se vuelve antihéroe y seguramente también proscrito. De ahí el lema que domina el cómic y la película: ¿Quién vigila a los vigilantes?.

El film, en general, es más que correcto. A mí, personalmente me ha encantado, la verdad, y eso contando con sus defectos, que los tiene y muchos. Pero aún así, dudo mucho que se hubiera podido conseguir un mejor resultado manteniendo una mínima fidelidad al comic.

Los actores cumplen su trabajo con eficiencia, destacando sobre todo Jackie Earle Haley, que directamente y sin tapujos borda el papel de Rorschach y no solo cumple las expectativas sino que las supera ampliamente. De lo cual me alegro muchísimo, especialmente porque Rorschach era mi personaje favorito en el comic y queda fielmente representado en la pantalla. Como también es más que digna la actuación de Patrick Wilson como el segundo Buho nocturno. Lo que también me sorprendió agradablemente, porque a Wilson le tenía tachado por explotar en exceso (hasta resultar cansino del todo), su parecido con Paul Newman. Pues no, oye, por esta vez, buena interpretación del susodicho, que logra olvidarse de su habitual pose de guaperas para centrarse en un personaje que es básicamente un ejemplo de hombre gris pero bienintencionado: quizás el único superhéroe de todo el grupo que tiene una ética férrea y que con el tiempo se ha desencantado de su trabajo precisamente por eso, porque se da cuenta de que es el único idiota. Y también es muy destacable el trabajo de Jeffrey Dean Morgan como El Comediante, que borda también su papel aunque habría que precisar que El Comediante del cómic era incluso más odioso de lo que queda representado en la pantalla.

También digna es la interpretación de Malin Akerman como la segunda Espectro de Plata. Tanto la actriz como el personaje se apartan un poco del del cómic, quzás porque supongo que el encargado del casting no pudo resistirse a la tentación de meter una chica guapa. A calzador, porque es un papel en el que debería figurar una casi cuarentona más bien decadente, pero en fin, no me quejo: El espíritu del personaje sobrevive, después de todo, y al fin y al cabo la actriz alegra la vista, para qué vamos a negarlo.

No me gustó demasiado Ozymandias, quizás porque Mattew Goode no da demasiado el tipo. Pero hay que reconocer que es difícil poner a un Ozymandias en pantalla sin que parezca un poco ridídulo se mire como se mire, y desde luego el actor consigue no quedar demasiado mal, lo que también tiene su mérito a poco que lo pienses. El que sí me destrozó un poco los nervios es el Dr. Manhattan, pero supongo que es algo generalizado y que ya se veía venir, porque es un personaje demasiado complejo que ya resulta un poco cargante en el propio cómic.

Pero al margen de los actores, el guión y el montaje son fundamentales en una película de este calibre. No en vano, resulta muy dificil condensar todo el cómic en las dos horas que dura el metraje. Y aún así lo consiguen y de forma digna de sobresaliente, lo digo muy en serio, porque logran contarlo todo de forma más o menos explícita, incluso con montones de detalles muy de agradecer y que dan cuerpo a la narración. Quizás el punto más flaco sea de nuevo el Dr. Manhattan y su peculiar forma de ver el tiempo, algo que la película no representa demasiado bien (aunque se hace lo que se puede, y aquí la intención es lo que cuenta).

Magnífica, la atmósfera de derrota y mal rollito que se transmite, con escenas de acción en plan superhéroe pero con un toque de brutalidad que te deja un poco K.O. por lo inesperadas que resultan en el contexto de una pelea de superhéroes, donde estamos acostumbrados a que que todo sea poco más explícito que "Plum, plam, arrrgh". Y magnífica también la banda sonora, extraida de los purititos años 80, lo que resulta muy apropiado para la historia que se cuenta, desde luego.

Pero Nixon no. Sencillamente no. Con ese personaje se han pasado de la raya y lo han caricaturizado en exceso. Eso también hay que decirlo.

En general, una película en mi opinión más que recomendable. Eso vienen a ser cuatro estrellas. Y de hecho, volvería a verla con mucho gusto, así que ¡no te la pierdas!

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02/02/2009: Valkiria (L)

****

(Elegida por mi)

Y dicho y hecho. Valkiria ha sido la siguiente, a petición mía aunque con alguna que otra reticencia por parte de mi santa, que directamente no soporta a Tom Cruise.

Y sinceramente, ni siquiera yo las tenía todas conmigo, en gran parte debido al horroroso cartel publicitario con el que anuncian la película. Y es que a mi también me cuesta un poco tragar al Cruise, para qué engañarnos. Pero como le he visto en algún que otro papel magníficamente interpretado por su parte (como por ejemplo, en La Guerra de los Mundos), pues aún tenía alguna esperanza de que el desastre quedara contenido en el cartel.

La historia que se cuenta debería ser bien conocida por cualquiera que sea un poco fanático del Canal de Historia, como ya comentaba hace un par de días. Y es que la gesta del coronel Stauffenberg es una de esas que resulta especialmente atractiva para un buen documental, principalmente por las pelotas que le echó el susodicho al asunto. Hasta que se las cortaron, claro, pero en este caso supondré que no estoy pisando el final de la peli, porque si es así, tienes un serio problema con tus conocimientos de historia reciente. Entre otras muchas cosas, a Hitler no lo mataron, se suicidó. ¿Vale?. ;-)

Bien, pues al meollo. A principios de 1944, con la guerra ya claramente perdida, y las tropas alemanas haciendo aguas en todos los frentes, el coronel Claus von Stauffenberg logra organizar un complot bastante elaborado y complejo con el que pretende ni más ni menos que asesinar a Hitler y tomar el poder en un verdadero golpe de estado. El objetivo final no es otro que detener la guerra cuando aún es posible hacerlo con un armisticio medio decente. Pero cuando todo estaba ya organizado y en marcha, ocurre lo que nadie en su sano juicio podía esperar: Stauffenberg le pone a Hitler un maletín bomba a apenas un puñado de centímetros de distancia, la bomba explota destrozando toda la sala... y Hitler sobrevive casi sin un rasguño.

Tom Cruise interpreta al coronel Stauffenberg. Y debo decir, sinceramente, que lo hace bastante bien, aunque a veces es un poco demasiado... demasiado Cruise. Pero aún así hace un papel francamente contenido en el que huye de su habitual histrionismo y procura mantenerse seriecito durante todo el metraje. No es la mejor interpretación suya, la verdad, porque yo sigo pensando que su trabajo en "La Guerra de los Mundos" es la mejor que ha hecho en su carrera, pero ésta no anda muy lejos. Y eso, de él, ya es decir mucho.

El papel del teniente general Henning von Tresckow, otro de los conspiradores contra Hitler, es interpretado por Kennet Branagh un peso pesado de la gran pantalla. Bastante en la linea de Branagh, que desarrolla el personaje de forma eficiente pero sin grandes alardes, muy embebido en el tono general de contención que impera en toda la película.

El general Friedrich Olbricht, otro de los conspiradores, fue el cerebro que ideó la utilización golpista de Valkiria, en realidad un plan de emergencia pensado inicialmente para mantener el control en caso de levantamiento contra Hitler, lo que no deja de ser bastante paradójico. Sin embargo Bill Nighy nos presenta a un Olbricht un tanto asustado y reticente, que a fuerza de asegurarse, acaba torciéndolo todo aún más. La interpretación, en si misma, correcta pero no perfecta. Y es que no se si es culpa mía o es de verdad, pero yo le veía y no dejaba de recordar al rockero de Love Actually. Una pena, porque la tontería me arruinó el personaje y me sacó de la película.

Tom Wilkinson interpreta al general Fromm. Conspirador, y doblemente traidor. Doblemente, porque aún estando informado y participando en el golpe, da marcha atrás en cuanto descubre que Hitler ha sobrevivido, intentando pasar por leal. Buen papel y bien interpretado por parte de Wilkinson, que sabe ser desagradable sin llegar a sobreactuar, cuando el guión lo requiere. Quizás de lo mejor de la película junto con Branagh.

Terence Stamp hace de general Ludwig Beck, otro de los cerebros de la conspiración, un poco a caballo entre el sector militar y el civil. Un papel modesto para Terence Stamp, en el que aporta su presencia y carisma para mostrarnos que aunque no haga casi nada, en realidad es una de las piezas claves del golpe de estado.

Christian Berkel, al que algunos conocereis por la serie de televisión "El Criminalista", da vida al coronel Albrecht Mertz von Quirnheim, que se encargó entre otras cosas de montar y preparar los explosivos, además de ser otro de los principales cabecillas de la operación. Buena interpretación por parte de Berkel, pero uno no esperaba otra cosa teniendo en cuenta que soy fiel seguidor de la serie.

Y en general, podría seguir citando más personajes pero no creo que proceda. Quizás mencionar únicamente que no acabó de convencerme el personaje de Hitler (un Hitler ya enfermo y decrépito), aunque es justo decir que quizás sea la interpretación más complicada de todas.

El guión, bien hilvanado y desarrollado, está montado un poco a modo de documental y huyendo de la espectacularidad en beneficio de la fidelidad, lo que no es demasiado común en el cine de Hollywood y desde luego que se agradece. El montaje, correcto y sin desmerecer al resto, lo que resulta un poco complicado porque ocurren muchas cosas comprimidas en el metraje de la película, y aún así logran que no te pierdas ni tengas la sensación de que faltan cosas o de que están hinchando la historia.

En cuanto a la fotografía, tampoco desmerece del resto, y adopta tonos grises y colores no demasiado brillantes, quizás para potenciar la sensación de documental, pero no tanto como para hacerlo evidente.

En general, una buena película, que no decepciona y que no deja mal sabor de boca, ni siquiera Cruise. Aunque no redonda del todo, yo, que ya me conocía la historia de Stauffenberg, la disfruté igualmente de principio a fin, lo que habla mucho del guionista y del director, que son los últimos responsables de que una historia trillada y conocida no aburra.

Por otra parte, el tema de la resistencia alemana al nazismo está poco explotado en el cine, y siempre se agradece un punto de vista nuevo y fresco que revitalice el género bélico. Como también agradecí "Cartas desde Iwo Jima", por otro lado, que mostraba el punto de vista japonés de dicha invasión. Aún así, mi opinión personal es que en el tema de la resistencia civil al nazismo yo te recomendaría sin duda la película Rebeldes del Swing, una de mis favoritas, a la que calificaría sin dudarlo con cinco estrellas. Y en el terreno de la resistencia militar (o mejor dicho, el recelo y poca simpatía de una parte del ejército alemán contra los nazis), te recomendaría Das Boot, a la que no dudaría en poner también cinco estrellas.

Y si te interesa Hitler en concreto, no deberías perderte tampoco la película El Hundimiento, una imagen sorprendente del dictador, porque le muestra no como monstruo sino como el ser humano débil y enfermo que era. Una película que no deja indiferente y sobre la que podría extenderme un buen rato. Y si, también con cinco estrellas, por supuesto.

¿Y Valkiria?. Bueno, Valkiria es buena, pero no está en el grupo selecto de joyas del cine que te acabo de mencionar. Serían tres y media, quizás cuatro si somos generosos. :-)

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30/01/2009: Resistencia (L)

***

(Elegida por mi)

Si eres un seguidor fanático del Canal de Historia, seguramente conocerás perfectamente la gesta de los hermanos Bielski, que desafiaron al poderoso ejército alemán en los bosques de Bielorrusia y mantuvieron a salvo a un grupo de judios perseguidos por el régime nazi. Y como buen fan de la cadena, seguramente también conocerás al Coronel Claus von Stauffenberg, ya que estamos, pero eso queda para otra ocasión, cuando comente la película Valkiria, que la tengo en la lista de pendientes. De momento, nos conformaremos con los hermanos Bielski, ¿de acuerdo?. ;-)

En primer lugar el protagonista principal, que no es otro que Daniel Craig como Tuvia Bielski, un personaje complejo, un antiheroe, incluso. Un hombre que en ningún momento pretende hacer lo que hace: simplemente se ve envuelto en el follón casi sin poderlo evitar y tira para delante por donde su estómago y su conciencia le permiten. Y es que la grandeza de este personaje no reside en que luche con valentía contra un poderoso ejército, sino simplemente en que es incapaz de decirle "no" a la gente que acude buscando su ayuda. Al menos por una vez, se nos presenta un héroe real, uno que no quiere serlo y que no solo comete fallos, sino que a veces se encuentra perdido sin saber qué hacer. Muy buena interpretación por parte de Craig, que logra cambiar completamente de registro y nos hace olvidarnos de James Bond.

Su hermano, Zus Bielski, es interpretado por Liev Schreiber un actor que no me hace ni fu ni fa, pero que aquí consigue convencer con un personaje atormentado que no acepta su destino, y que no encuentra otra salida que enfrentarse abiertamente al ejército alemán en lugar de limitarse solo a sobrevivir. Interesante (muy real, pero no bien retratado) el antisemitismo mal disimulado que demostraba el ejército rojo y al que Zus se tiene que enfrentar si quiere seguir luchando con un mínimo de eficiencia. Pero no me gustó el rescate en plan séptimo de caballería, que me pareció un poco forzado. Y si hay que comparar a los dos hermanos, sin duda el personaje de Tuvia me parece mucho más interesante y completo. Aún así Schreiber hace un buen contrapunto a Craig y logra mantener el tipo, que no es poco.

Jamie Bell, al que puede que recuerdes como "Billy Elliot", interpreta a Asael Bielki, el hermano pequeño. Con un papel más cortito que el de Craig y Schreiber, a Jamie Bell le quedan las migajas, haciendo prácticamente de actor secundario. Aun así, se las arregla para hacerse un hueco a golpe de buena interpretación. Bien, muy bien, así sin darse demasiada importancia.

En cuanto a Alexa Davalos interpreta a Lilka, la chica de la película. Un papel convencional hecho a medida para que quede todo más mono, para qué nos vamos engañar. Guapa actriz, por cierto, ya que estamos y mi santa no está mirando. Durante toda la película estuve intentando recordar dónde la había visto antes y al final creí que era porque me recordaba a otra persona. Pero no, resulta que esta actriz francesa es la que saltó hace poco a la fama como Kyra, en "Las crónicas de Riddick". Ya decía yo que me sonaba. Las interpretación, psé. Limitada, la verdad, no se muy bien si por fallo del guionista, que quería meter a la chica a calzador, o porque realmente ella no da para más. Le daremos el beneficio de la duda, aunque recuerdo que como Kyra tampoco es que hiciera un trabajo magnífico, no. Pero alegra la vista en las dos películas, eso sí, y eso siempre se agradece, en el fondo.

Mia Wasikowska interpreta a Chaya, una de las chicas que los Bielski han rescatado. Nuevamente un papel secundario en el mismo sentido que el de Alexa Davalos. Como también secundarias son las interpretaciones de Mark Feuerstein y Allan Corduner haciendo ambos un papel demasiado manido de amigos antagonistas y simpáticos, en un reparto que está dominado sin ninguna discusión por los hermanos Bielski hasta tal punto que todo lo demás se limita a hacer de coro de angelotes arropándoles.

La ambientación es correcta: básicamente, lo que vemos es bosque y poco más (alguna vez un pueblecito y pare usted de contar). Pero es que la historia de los hermanos Bielski es así y cualquier otra cosa sería mentir con descaro. Acertada la fotografía y el tono de color usado en la película, que contribuyen a situarnos en la época bastante bien.

En cuanto al guión, lento hasta decir basta. Pero nuevamente es un límite impuesto por la historia real. Y es que los Bielski, básicamente lo que hicieron fue escapar y vivir en el bosque como pudieron. Así que uno no puede entrar al cine esperando ver grandes batallas ni heroicas incursiones tras las líneas alemanas. Vamos, ni de coña. Y el guionista al menos ha sido lo bastante sincero como para no liarla más de lo estrictamente necesario, aunque eso implique un guión lento y tortuoso (pero no aburrido, que es de lo que se trata). Y con todo, peca al final precisamente por tomarse demasiadas licencias poéticas y artísticas para tratar de embellecer la historia. Y la narración se centra demasiado en los Bielski y se olvida del resto del grupo (al que se presenta, en conjunto, como meros comparsas pasivos). Porque al final son los que sufrieron las penalidades, no nos engañemos, y contribuyeron igualmente tanto a la defensa como a la supervivencia. Así que, a uno le queda la sensación de que a la película le falta algo indefinible que le de emoción, y le sobran unas cuantas cosas que hacen brillar a los personajes pero a costa de su perversión.

Tres estrellas sería mucho. ¿Vale?.

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21/01/2009: Cuestión de honor (ML)

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(Elegida de mutuo acuerdo)

Cuestión de honor (Pride and Glory) es una película sobre una familia de policías que se ven metidos en el terreno pantanoso que supone una trama de corrupción generalizada en la policía de Nueva York. El argumento arranca con el asesinato de cuatro policías cuando intentan capturar a un traficante, con el consiguiente dolor y rabia que esto produce entre sus compañeros. Ray Tierney (Edward Norton) es forzado por su padre, un viejo ex policía, para que investigue el asunto, y pronto se empezará a dar cuenta de que hay muchos detalles oscuros que no son fáciles de aclarar.

Edward Norton interpreta a Ray Tierney, el protagonista absoluto de la película. En una escala de grises bastante amplia, muchos personajes se mueven entre el gris oscuro y el negro, bien por permitir en silencio la trama de corrupción, o bien por unirse a ella directamente. Ray es simplemente el personaje blanco y puro como la nieve, que no sabe y no permite, aunque aprecia bastante su propio culo como para lanzarse a una caza de brujas a tontas y a locas. Aunque viendo la película uno se pregunta cómo un poli tan inteligente y sensato como éste no se ha dado cuenta antes de que estaba rodeado de bazofia, la verdad es que Edward Norton brilla por una interpretación pulcra y digna que convence y te hace olvidar "ese pequeño detalle". Buen trabajo por parte de un actor que a mi personalmente me encanta, porque suele hacer buenos trabajos y cambia fácilmente de registro. ¿Te acuerdas del Club de la Lucha, por ejemplo?.

Colin Farrell siempre me pareció un actor muy sobrevalorado que no sabía hacer la "o" con un canuto, sinceramente. Y terminó de convencerme de esto cuando hizo ese horroroso papel como Bullseye en la también horrenda película Daredevil, uno de los peores films que soy capaz de recordar. Vale, pues borra eso, porque la verdad es que en esta película hace un papel magnífico, bien perfilado y lleno de matices interpretando a Jimmy Egan, un policía que está casado con la hermana de Ray y por tanto forma parte de la familia. Evidentemente corrupto hasta el tuétano (sería el negro absoluto en nuestra escala), Farrell consigue darle un toquecito humano al monstruo y a uno hasta acaba cayéndole bien el personaje, mira tú.

Jon Vight, es ya un actor consagrado al que conocerás por dos cosas: ser el cowboy de "Cowboy de medianoche" y ser, además, el padre de Angelina Jolie, lo cual supongo que también tiene un mérito nada despreciable. En esta película interpreta a Francis Tierney, el cabeza de familia de los Tierney, un hombre que aparenta ser íntegro y digno (aunque en realidad está más bien en el sector gris). Enérgico y manipulador, la verdad es que no tiene capacidad para controlar a su familia tanto como él quisiera. Buena interpretación, convincente y con algún momento interesante en el que apetece abofetear al personaje.

Noah Emmerich nos presenta a Francis Tierney Jr, el hijo primogénito de la familia Tierney que tiene una posición privilegiada en la policia por ser el superior al mando en ese distrito. Digno hijo de su padre, aunque un poco más blandito y menos manipulador, se ve sobrepasado por los acontecimientos y no sabe muy bien qué hacer ni cómo actuar. Buena actuación por parte de Noah Emmerich, porque los personajes pusilánimes son mucho más complicados de lo que parecen y uno puede cometer el error de sobreactuar para intentar darles entidad, cuando lo correcto es precisamente lo contrario: dejar que brillen por su ausencia de caracter, que es lo que hace él.

Jennifer Ehle nos muestra a Abby Tierney, la única mujer en un reparto dominado por varones. No pertenece a la policía y su única aportación a la película es que está casada con Jimmy Egan. Aparte de eso, se trata de un personaje desperdiciado que hace la función muy, muy parecida a la de una farola: alumbra y hace bonito. No me voy a meter con la actuación de la actriz, porque aunque parece rutinaria y vacía, la culpa es más del guión que de la pobre Jennifer.

Y John Ortiz interpreta a Rubén Santiago, un policía hispano, amigo de Jimmy Egan y obviamente corrupto. Buen trabajo de este actor secundario, que incluso tiene algún momento magnífico como cuando le dice a Ray que la policía es todo lo que tiene en la vida. Después ya desbarra un poco cuando el guión empieza a hacer de las suyas.

En cuanto a la ambientación, fotografía y esas cosas, la verdad es que la película me ha gustado bastante. Con tonos azules y grises, la fotografía es más que buena y aciertan al desenfocar escenas o darles movimiento de cámara pero sin llegar a estorbar ni ser excesivas (como sí ocurría en cierta película de la serie Bourne, que hasta mareaba). A decir verdad, el ambiente gris y azulado incluso recuerda un poco a la serie "Canción triste de Hill Street", si te acuerdas, pero está más logrado y pulido, lo que crea una atmósfera francamente buena.

Y si no he parado de alabar a actores y cuestiones técnicas, ¿dónde está el fallo?, te preguntarás. Pues evidentemente en el guión, claro. Manido y lleno de topicazos, convierte la película en entretenida pero rápidamente olvidable, especialmente en la segunda mitad, donde te das cuenta de que los guionistas (Gavin O'Connor y Joe Carnahan, para más señas), van a resolver el asunto de la forma más trillada y limpia posible. Limpia no en el buen sentido, sino en el de final facilón, facilón de los que hacen época y que aún así no quiero destriparte más de lo que ya he hecho. Lo siento, porque iban bien, pero por llegar, no me llega a tres estrellas. Y todo por culpa de los guionistas, porque salvo eso lo tenían todo.

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10/01/2009: Una familia con clase (M)

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(Elegida por María)

Bueno, bueno. La verdad es que una película que gira en torno a una familia de la alta sociedad británica, así, a bote pronto, me tira un poco para atrás. Pero lo cierto es que la peli de las narices es cualquier cosa menos aburrida, y se le encuentran poquitos, muy poquitos defectos, si es que hay alguno.

La historia, basada en una obra de teatro de Noel Coward, se centra en una familia de la campiña inglesa, muy aferrada a sus pequeñas tradiciones locales. Su hijo mayor regresa ahora de un viaje, casado ni más ni menos que con una mujer norteamericana que, obviamente, no es lo bastante buena para su madre, por lo que la recibe con abierta hostilidad.

La norteamericana en cuestión es Larita Huntington (interpretado por Jessica Biel), y ya desde el principio está muy claro que es un tipo de mujer al que esa familia no está en absoluto acostumbrada: es una mujer sensible, amable e inteligente, pero al mismo tipo fuerte y obstinada, que pretende simplemente la locura de controlar su propio destino. En otras palabras, es lo que muchos llamarían una mujer liberada. Ahora lo vemos muy fácil, claro, pero hablamos de principios de siglo, y en ese momento no lo era tanto, y menos en el seno de una familia "british" como esa. Larita es sencillamente fascinante, y de hecho hace tiempo que no veía en el cine un personaje femenino tan a mi gusto. La actriz, Jessica Biel, no es exactamente guapa, aunque sí muy atractiva, precisamente porque su belleza se aparta de los cánones habituales. Y en cuanto a su actuación, es contundente y sin resquicios, poniéndonos en pantalla a una mujer tan fuerte y firme en sus convicciones que ni una sola vez en toda la película necesita gritar para dejarlas bien claras. Un diez, directamente y sin tapujos, tanto al personaje como a la actriz.

Ben Barnes nos presenta a John Whittaker, el hijo primogénito de la familia, el traidor que se ha casado en secreto con Larita. Un personaje también interesante que sabe quedarse más bien en segundo plano, en parte eclipsado por el brillo del protagonista absoluto de la película (que es sin duda Larita). Y el caso es que John Whittaker no es mal tipo en absoluto. De hecho, tiene unas cuantas ideas propias que le acercan mucho a su esposa y dejan en el aire la cuestión de que quizás aún haya una esperanza para él. Pero su problema es que es demasiado joven y está demasiado apegado a su familia, y aunque intenta defender a su esposa, no tiene todavía el caracter ni la fuerza para hacerlo como hay que hacerlo.

El señor Whittaker, el padre de John, está interpretado por Colin Firth, y es también un personaje bastante atrayente, un hombre destrozado por la guerra mundial que ha visto demasiadas cosas, y que ahora malvive en un mundo que le parece superficial y que desprecia. Con un sentido del humor bastante negro y ácido, generalmente se dedica a darle a la botella, meterse en el cobertizo a reparar una vieja moto, y lanzar puñaladas a diestro y siniestro a poco que surja un poco de conversación. Un papel impecable por parte de Colin Firth, que no suele ser santo de mi devoción pero esta vez lo borda, la verdad. Y no es la primera vez que le veo bordar una interpretación: recuérdese por ejemplo su trabajo en Love Actually, sin duda la mejor comedia romántica que he visto en el cine.

Su esposa, la Señora Whittaker, es Kristin Scott Thomas, que nos muestra a una mujer de la alta sociedad británica venida a menos, en plena decadencia. También fuerte, como Larita, pero mucho más anclada en viejas tradiciones que se están derrumbando con el nuevo siglo. No puede entender a Larita, ni siquiera lo intenta, y solo vive para sus tierras y su status, así que intenta controlar y manipular su entorno (y especialmente a su hijo primogénito) con mano de hierro. La interpretación es un poco más convencional, mostrándonos a una mujer afectada hasta la caricatura de si misma.

Sarah Hurst, interpretado por Charlotte Riley, es la vecina de los Whittaker. También perteneciente a la alta sociedad, es otra mujer inteligente y con carácter. Vieja amiga de John Whittaker (e incluso novios, tiempo atrás), tiene con el marido de Larita cierta complicidad que hace cuestionarse durante toda la película si no será la pareja más adecuada para él. Magnífica interpretación también por parte de Charlotte Riley, que nos planta delante de las narices a otra mujer con suficiente carisma a mentalidad abierta para ser una Larita en potencia a poco que se le pongan delante las circunstancias adecuadas.

Y hay muchos más personajes especialmente interesantes entre todo el plantel de actores secundarios, magníficamente interpretados y que dan que pensar en más de una ocasión. Como por ejemplo, Kris Marshall, como Furber, el mayordomo. O el amigo cojo de la familia que siendo muy, muy secundario, tiene un par de momentos estelares en los que muestra abiertamente su simpatía por Larita.

El guión, de Stephan Elliott y Sheridan Jobbins, aunque basado en una obra de teatro de Noel Coward, tiene un poco de todo. Desde momentos cómicos que no llegan hasta el esperpento (lo que hubiera restado alguna estrella), hasta instantes emotivos sin llegar a la sensiblería (lo que hubiera restado alguna otra). Una historia muy bien contada, muy bien interpretada, y con un montaje también impecable que mantiene un ritmo de suave crescendo, constante desde el principio hasta el fin.

Lo mismo puedo decir de la fotografia, de la música y de casi todo. A esto debo añadir, que si la ves en el cine, por favor, quédate sentado en la butaca en los títulos de crédito, aunque solo sea para disfrutar de la canción. ¿Vale?. ;-)

Llevo 20 películas colgadas en esta Web. Y aquí tenemos a la primera que en mi opinión merece cinco estrellas. Toma ya. :-)


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