Luis Angel Cofiño

Opinión - Cine

Sección Seis





Secciones

Índices




  1. 03/05/2009: X-Men Orígenes: Lobezno (ML)
  2. 30/04/2009: La sombra del poder (ML)
  3. 23/04/2009: Monstruos vs Alienígenas (ML)
  4. 29/03/2009: Underworld: La rebelión de los licántropos (L)
  5. 28/03/2009: El Gran Torino (ML)

  * *

03/05/2009: X-Men Orígenes: Lobezno (ML)

*

(Elegida de mutuo acuerdo)

Bien, vale. Prometía desaguisado y fue desastre completo, para qué nos vamos a engañar.

Que yo haya ido a ver esta porquería de película supongo que es bastante asumible a poco que me conozcas. Pero la duda que quizás te asalte es cómo demonios se dejó convencer María, ¿verdad?. Pues la respuesta, supongo, no es otra que Hugh Jackman, porque si no, no se explica.

Y ni con esas, voy decite. Jesús, qué petardez de peli.

El guión, absurdo, incongruente, con agujeros como túneles y aburrido hasta decir basta. Tan pobre, tan pobre, que al final Lobezno (el mejor personaje de los X-men, sin duda), acaba hasta decepcionándote. No solo no le hacen justicia al mito, sino que te lo destrozan. Si señor, con un par y en una sola peli. La madre que los...

Vamos a ver, señores. A ver si nos aclaramos. Lobezno, el Lobezno de los X-Men, era entre otras muchas cosas un psicópata, ¿vale?. Psi-có-pa-ta. No la hermanita de la caridad que nos venden en este film. A partir de ahí, podemos seguir tirando del hilo, pero creo que no merece la pena. Dejémoslo en una frase bien sencillita para quien quiera cazarla: Este lobezno NO es lobezno. Y punto.

La dirección, desastrosa. El montaje, confuso. La fotografía pché, pché. Los efectos espaciales, pché, pché también.

Hugh Jackman regular. Ni siquiera él consigue levantar el papel (ya no hablar siguiera de la película). Liev Schreiber como hermano de Lobezno, haciendo de malo maloso muy traído por los pelos, pero curiósicamente, si hubieran cogido este personaje y lo hubieran recauchutado un poquito hubieran podido sacar de él... un buen Lobezno, mira tú. En cualquier caso, las actuaciones de ambos son bastante funcionales y sin ambiciones: tú haz como que me diriges, y yo hago como que actúo.

Y bla, bla, bla.

En fin, que no, que podrías seguir destrozándolo todo, pero lo dejo aquí porque me pongo de una mala h**tia que no veas...

Una estrella. Y va que chuta.

Y te preguntarás... ¿de dónde sale la estrellita?. Bueno, la mitad sale de que con todo, he visto películas con guiones aún más aburridos que ésta. Y en cualquier caso, a la hora de citar horrores cinematográficos siempre nos quedará Daredevil. Créeme: Daredevil es muy dificil de superar.

Y la otra media estrella es por Lynn Collins, que me ha molao a mí un poquito. Actuar no actuaba una mielda, eso también, pero adornar, adornaba. ¿Qué pasa?. Mi santa miraba a Hugh Jackman y no me quejo, ¿no?. Pues eso.

  * *

30/04/2009: La sombra del poder (ML)

****

(Elegida de mutuo acuerdo)

Cal McAffrey (interpretado por Russell Crowe) es un periodista del viejo estilo, un poco bohemio y más bien desastrado, al que le toca cubrir la noticia del asesinato de un ladrón de poca monta en el que se ha producido además un daño colateral (un repartidor de pizzas que ha caído herido de bala a pocos metros, sin motivo aparente). Mientras tanto, una compañera de trabajo (Della Frye, interpretada por Rachel McAdams), que se encarga de la sección on line del mismo periódico, se está ocupando de un posible escándalo en el congreso, un suceso un tanto extraño: el congresista Stephen Collins (interpretado por Ben Affleck) se echa a llorar en plena rueda de prensa al mencionar a una de sus ayudantes, que acababa de fallecer en extrañas circunstancias.

Evidentemente, supongo que no destapo gran cosa si digo que ambos sucesos acaban estando relacionados (¿acaso podía ser de otra forma, tal y como se plantea?).

Sin embargo, ahí es donde se acaba casi todo lo previsible en el argumento. La trama es más o menos complicada y enrevesada, lo que nos lleva a un par de giros argumentales de lo más interesantes. Buen guión, y buen desarrollo del mismo a lo largo de todo el metraje, lo que consigue mantener el interés del espectador de principio a fin.

Pero desgraciadamente no puedo decir lo mismo de los personajes, que son muy previsibles y repletos de topicazos en exceso. La propia relación entre los dos periodistas sigue fielmente el clásico del perro y el gato, aunque de una forma un poco descafeinada, la verdad.

Russel Crowe está más que correcto, y ahora que los añitos están haciendo mella en su cuerpo (está ya bastante apaisanado, todo hay que decilo), la verdad es que es muy capaz de sostener el personaje a golpe de interpretación y sobre todo carisma personal. Aunque la verdad es que el personaje en sí mismo es demasiado arquetípico y facilón para mi gusto, pero yo suelo ser bastante maniático con los personajes, qué se le va a hacer.

Bastantes más reparos tengo a la hora de juzgar a Ben Affleck, un actor que no me gusta y punto. Y aunque aquí hace un esfuerzo evidente por actuar un poquito mejor de lo que acostumbra, sigue teniendo un registro bastante limitado, la verdad. Poquito que decir de él, excepto que no da el tipo como congresista ni mucho menos. Aún así, con las dos o tres caras que sabe poner, se las arregla para salir del paso.

En cuanto a Rachel McAdamns como Della Frye, resulta un personaje también demasiado arquetípico. Intentando retratar a una periodista joven, dinámica, y metida en las nuevas tecnologías, al final han recurrido a demasiados tópicos y nos han entregado un personaje que uno juraría haber visto ya en un montón de películas. Correcto, sí, pero poco más que eso. Y que conste que no tengo demasiada queja respecto a la actriz, que hace su trabajo bastante aceptablemente. Sin florituras, vale, pero tampoco le dan demasiada cancha salvo la dura misión de hacer de comparsa y no estorbar demasiado, que es más o menos el mismo desaguisado que le arman a Helen Mirren. Con la diferencia de que Helen Mirren es una excelente actriz, y en esta película la han encadenado a la pata de la mesa para que no pueda brillar. Una pena.

Y es que al final, la culpa de tanto topicazo periodístico no se muy bien dónde encajarla. No es culpa del guión, evidentemente, que resulta aceptablemente bueno para lo que se acostumbra. No es culpa tampoco de los actores, que hacen lo que pueden con lo que les han dado. No se, quizás sea un fallo de casting, puesto que han elegido actores típicos y tópicos para sus respectivos papeles. O quizás sea un problema de ambientación y de decorado, que pretendiendo representar fielmente la atmósfera de un periódico al viejo uso, al final acaba cayendo en el arquetipo que nos ha vendido el cine y la televisión desde tiempos inmemoriables. Caramba, a veces la película llegaba a recordarme sospechosamente a la serie "Lou Grant", no te lo pierdas, pero aún no se si porque éstos se han inspirado en ella o porque directamente era una serie muy avanzada para su tiempo.

Pero en fin. Con todo, la verdad es que a mí me encantaba Lou Grant, y me lo pasaba pipa también con la serie "Como el perro y el gato". Y esta película consigue traerte a la nariz aromas y sabores de ese calibre, así que al final acaba uno disfrutando con los arquetipos, qué se le va a hacer. Y dentro de eso, resulta que los actores cumplen aceptablemente con su trabajo y el guión te mantiene interesado hasta el final. No está nada mal, no. Tres estrellas, quizás cuatro. Y la recomendación de que la veas, por supuesto.

  * *

23/04/2009: Monstruos vs. Alienígenas (ML)

****

(Elegida de mutuo acuerdo)

Aunque a primera vista el marketing y la sinopsis de la película nos haga presagiar un desastre, la verdad es que esta película de DreamWorks (los creadores de Shrek, mismamente) es de lo mejorcito que se ha visto en el cine últimamente.

Susan, una chica normal y corriente, está a punto de casarse con un impresentable egocéntrico (como suele suceder), cuando un meteorito del espacio exterior cae sobre ella y le proporciona poderes sobrehumanos además de una estatura un poquito exagerada. El gobierno acude rápidamente, la captura y la encierra en un complejo subterráneo que sirve de prisión y hogar, al mismo tiempo, para extrañas criaturas (monstruos) a los que pretenden alejar de la gente normal y quizás, encontrarles alguna utilidad en el futuro: no en vano el complejo está dirigido por militares.

Y esa oportunidad llega cuando una nave alienígena aterriza poco después, con intenciones no del todo amistosas, por decir algo.

Bien, vale, ese es el argumento, sí. Pero supongo que si te cuentan Shrek tambien pondrías cara rara. La cuestión es que dentro del absurdo, la película está muy bien desarrollada, muy bien narrada y conserva toda ella un fino sentido del humor que te arrancará unas cuantas sonrisas y alguna que otra carcajada.

No le faltan incluso momentos estelares, como por ejemplo el primer contacto del presidente de los USA con los alienígenas, momento delirante donde los haya. O por ejemplo la escena cuando BOB se pone tontorrón con un plato de gelatina. En fin, tampoco es cuestión de poneros aquí un listado de escenas y pisaros la película.

Eso si, si teneis la oportunidad de verla en iMax 3D no lo dudeis, porque os aseguro que merece la pena. Los efectos tridimensionales están muy bien conseguidos y a veces se siente uno tentado de esquivar con la cabeza cosas como la dichosa pelotita de ping-pong.

En resumen, que no te la pierdas, sobre todo si de verdad te gusta el cine de animación. No tendrías perdón de Dios. ;-)

  * *

29/03/2009: Underworld: La rebelión de los licántropos (L)

*

(Elegida por mi)

Ejem. Vale. Uno va a ver esta película siendo muy consciente de que hay únicamente dos motivos para verla. Uno es continuar la saga y ver un poco por donde despunta la precuela. Al fin y al cabo, nos tragamos los horrorosos capítulos I a III de la guerra de las galaxias, ¿no?. La otra razón, por supuesto, es ver de nuevo a Kate Beckinsale. Y con ese oscuro deseo uno arrastra al cine a su santa dando mil excusas que por supuesto no cuelan. En fin, miserias aparte, la cuestión es que uno se traga una película que es un verdadero subproducto, y al final, en los títulos de crédito, se entera de algo que debería haber sabido ya de mano: en esta película NO SALE Kate Beckinsale. Toma ya. La cara de tonto que se te queda no tiene precio, eso sí. :-D

He dicho que la peli es un subproducto, y ciertamente es así. Underworld estaba bien (principalmente por la Beckinsale, que estaba que se salía hasta el babeo más lamentable). La segunda parte se podía tragar pero empezaba a tocar un poco las narices, incluso con la Beckinsale. Y ésta es simplemente penosa y completamente olvidable, la verdad.

La ambientación, muy cansina. Todo escenas nocturnas y a poca luz, de principio a fin. Que al principio tiene un poco de gracia, pero al final acabas hasta las narices. Vale, son vampiros, sí, pero la luz artificial no les quema, ¿no?. Pues eso.

Por no hablar de los efectos especiales. Pobres, pobres. Porque lo que parece que han hecho es ahorrarse un montón de dinero con los efectos, asumiendo la premisa de que "total, como está todo oscuro ni lo notan". Pues sí, se nota, a ver cómo te lo diría.

En cuanto a las actuaciones, todas perreras también. El único que está un poco bien es, naturalmente, Bill Nighy, que al menos hace un Viktor medio decente. Michael Sheene, haciendo de Lucian (una especie de Espartaco de los licántropos), no llega sin embargo a convencer. Y es que como actor deja bastante que desear, y no tiene tampoco presencia ni carisma suficientes para soportar el peso de su posición protagonista en la película. Curiosamente, ya puestos a mentar un poco de culebrón y hacer un poco más ameno este horror de película, te diré que Sheene es, mira tú por dónde, el ex-marido de la Beckinsale. Y se convirtió en "ex" precisamente en el rodaje de Underworld, cuando ella se lió con el director. Quizás por eso, en la segunda parte aparece la Beckinsale pero no Sheene. Y en esta tercera entrega, sale Sheene, pero no la Beckinsale. Uffff... ahí sí que debe de haber mal rollito, ¿no?.

En cuanto a la actriz que interpreta a Sonja, su nombre es Rhona Mitra y, si la buscas en la Wikipedia, te enterarás de que su padre es Anthony Mitra un conocido cirujano plástico. Esto, que parece una chorrada, tiene su miga porque yo, que fui al cine despistado, durante todo el puñetero metraje estuve convencido de que estaba viendo a una Kate Beckinsale destrozada a botox y silicona. Que digo yo, que siendo su padre tan buen cirujano plástico ya podía haberle dado un par de sopapos a la niña, por hacerse ese destrozo. No, en serio, el único mérito que le he visto a esta actriz, es su enorme (pero enorme) parecido con la Beckinsale, a la que prácticamente fusilaría si no fuera por los puñetazos del cirujano plástico. Sentí un gran alivio, cuando descubrí en los títulos de crédito que no era ella.

Y es que uno ya quedó muy traumatizado cuando se nos perdieron la Meg Ryan y la Kidman. Creo que no podría soportar perder también a la Beckinsale.

¿El guión?. Bueno, sí, los licántropos son esclavos de los vampiros y se rebelan. No te creas que hay mucho más que eso. La historia, desarrollada de forma lineal, es bastante pobre también y a duras penas consigue mantener un mínimo interés en el espectador. El único momento en el que uno levanta las cejas y piensa "¡anda!", es justo al final, cuando se hace un flashback hacia delante y sale... la auténtica Beckinsale, mira tú.

En fin, una película sencillamente olvidable, que puedes perderte sin ningún remordimiento de conciencia, incluso si eres un fan de la saga Underworld. De hecho, le pongo una estrella simplemente por el morbo que supone poder ver cómo quedaría la Beckinsale si la operase el mismo cirujano que a Rhona Mitra.

  * *

28/03/2009: El Gran Torino (ML)

****

(Elegida de mutuo acuerdo)

Y ahora una de Clint Eastwood, genio y figura, haciendo de hombre duro con principios. Un papel hecho sin duda a su medida, no en vano es también el director y productor. A esas edades y con esa carrera a tus espaldas te puedes permitir los lujos que te de la real gana, supongo. :-)

Película limpia y sin grandes ambiciones, que no pretende otra cosa que entretener, si acaso con un sutil mensaje de fondo (tan sutil como un dedo en el ojo) acerca de los prejuicios raciales. Y otro mensaje que a mí me ha parecido bastante más interesante por lo políticamente incorrecto, acerca del poco valor que tiene esa gran mentira que nos suelen contar los norteamericanos acerca de "la sangre" y "la familia" como valores primordiales del ser humano.

La historia está completamente dominada por la presencia de Walt Kowalski (Clint Eastwood), un veterano de la guerra de Corea ya retirado, y que se ha ido convirtiendo con el tiempo en un cascarrabias intolerante y xenófobo de los que hacen época. La historia arranca con el funeral de su esposa, quizás la única persona del mundo que le entendía y le quería. Insoportable para vecinos (muchos de ellos inmigrantes), y familiares (la mayoría de los cuales ni le entienden ni se molestan en intentarlo), Walt se queda solo y de forma un tanto estúpida se verá envuelto en una pequeña trifulca entre bandas callejeras cuando uno de sus vecinos, un chico retraido y muy poco sociable, intenta robarle su coche, un Gran Torino del 72, con el fin de hacer méritos para una de las bandas.

El guión, muy simple y digerible como suelen ser todas las películas de Eastwood, aunque un tanto atípico por los mensajes ocultos en el metraje. Bien contado, aunque sin alardes ni florituras, el guión nos cuenta una historia de forma lineal, de principio a fin, y sin demasiadas complicaciones para el espectador, así que en el fondo se trata de una película sencillita hasta el minimalismo.

La interpretación de Eastwood está bien y es acorde con lo que se cuenta: no cabe duda de que es un actor perfectamente capaz de poner cara de cascarrabias. Pero no hay mucho más que eso: ni es una interpretación original ni sorprende en absoluto respecto a lo que él nos tiene acostumbrados. Si esperas una ruptura como supuso los Puentes de Madison vas de cráneo, porque solo verás a Eastwood haciendo de Eastwood.

Sí me ha llamado la atención el personaje de Sue Lor (Ahney Her) haciendo de asiática lista y muy poco convencional, y que es la encargada de llevar de la mano a Walt Kowalski hasta romper sus prejuicios raciales. El personaje de Thao Vang Lor (Bee Vang, en cambio, me ha parecido un poco forzado y mal planteado desde el punto de vista del guión, principalmente porque no resulta demasiado creible que un chico lo bastante fuerte como para resistirse a la presión de las bandas de la forma que él hace, sea tan pusilánime como se le muestra en la pantalla. Bien representada en cambio la familia Kowalski al completo, especialmente Ashley (Dreama Walker), que resume en sí misma por qué a Walt le parece tan odiosa su propia familia.

En general, interpretaciones corrientitas y poco lucidas, incluyendo la de Eastwood, siendo destacable el guión por encima de los actores.

Entretenida sin llegar a la emoción, la película se deja ver y deja un buen sabor de boca a la salida por un final sensato y magníficamente resuelto, pero el conjunto desde luego no pasará a la historia del cine. No llega a cuatro estrellas, se siente.


  • Sintaxis HTML 4.01 comprobada
  • Enlaces comprobados


Hecho con gvim * Hecho con CSS